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El aceite de rosa mosqueta de Saluvital es reconocido por sus propiedades regeneradoras, es un potente tratamiento antiedad que ayuda a difuminar arrugas y líneas de expresión.
Las propiedades del aceite de rosa mosqueta van más allá de su poder regenerativo y antiedad de la piel del rostro. Durante el embarazo y el posparto, este aceite se convierte en un básico para prevenir estrías, mejorar la elasticidad y tratar cicatrices, acompañando a la piel en cada cambio con suavidad y eficacia. En estas etapas, además, cobra especial importancia elegir fórmulas 100% naturales, libres de químicos, que respeten tanto la piel como el bienestar general.
El Aceite Natural de Rosa Mosqueta 100% puro de Saluvital, obtenido por primera presión en frío, presenta un elevado contenido en ácidos grasos esenciales (aproximadamente un 80% de su composición) que le confieren excelentes propiedades regeneradoras.
Además, se presenta en un envase airless de vacío contínuo, que evita el contacto del producto con el aire hasta que se termina, conservando intactas sus propiedades.
La denominación común de rosa mosqueta corresponde a la especie Rosa aff. rubiginosa L. (Rosa eglanteria L.), un arbusto de la familia de las rosáceas originario de Europa del este, que ahora se encuentra también en otras zonas del planeta como el norte de África, Asia o América.
Es de sus semillas de las que se obtiene el preciado aceite de rosa mosqueta. Se trata de un líquido ámbar lleno de nutrientes como el retinol, la vitamina C, flavonoides, taninos, betacarotenos o ácidos linolénicos, linoleicos y oleicos. Por ello, es muy utilizado en dermocosmética tanto por sus grandes propiedades para la piel como por su eficacia regeneradora y reparadora:
Ayuda a la eliminación de manchas, suaviza cicatrices y contiene potentes antioxidantes. Gracias a todos estos componentes, la rosa mosqueta acumula una larga lista de beneficios entre los que destacamos:
1. Acción reparadora, gracias a sus ácidos grasos esenciales, repara y elimina manchas de la piel.
2. Promueve la formación de colágeno: gracias a la producción de colágeno, nuestra piel no sufre pérdida de agua y, por lo tanto, aumenta su capacidad de hidratación natural, consiguiendo una piel sana, tersa y luminosa.
3. Es un eficaz antioxidante por su alto contenido en ácidos grasos esenciales como el ácido linolénico, actuando contra los radicales libres responsables del envejecimiento cutáneo.
4. Tiene una gran capacidad de hidratación, es rico en ácidos grasos esenciales y actúa en la regulación de la elasticidad cutánea y en el restablecimiento de la hidratación. Asimismo, tiene un papel fundamental en la formación de ceramidas, los más importantes lípidos que forman la barrera de la epidermis, siendo esenciales para mantener la función de barrera la piel.
5. Es un activo calmante, ya que estimula la presión sanguínea y tiene efecto analgésico.
6. Acción reafirmante: revitaliza las células de las capas más interiores, los fibroblastos, células dérmicas productoras de colágeno, elastina y ácido hialurónico, responsables de la firmeza y elasticidad de la piel.