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Para este día tan especial como es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, ofrecemos entrevistas con nuestra embajadora de marca, Lara Feliu, para profundizar más sobre el papel de la mujer en este ámbito además de conocer de cerca una persona tan especial como era su abuela.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, Ana Maria Lajusticia pone en valor el papel de las mujeres pioneras en el ámbito científico y su impacto real en la sociedad, destacando la figura de su fundadora, Ana María Lajusticia, como referente clave en la divulgación científica y la nutrición en España.
Química de formación y adelantada a su tiempo, Ana María Lajusticia fue una de las primeras divulgadoras en acercar el conocimiento científico sobre nutrientes como el magnesio y el colágeno al gran público, contribuyendo a cambiar la forma en que generaciones de personas entienden el cuidado de la salud y el bienestar desde una base científica.
Su legado continúa hoy a través de Ana Maria Lajusticia, una marca construida sobre el rigor, la evidencia científica y el compromiso con la divulgación, y que sigue promoviendo el conocimiento como herramienta para mejorar la calidad de vida.
En este contexto, Lara Feliu, nieta de Ana María Lajusticia y embajadora de la marca, técnica en nutrición, pone en valor el impacto que tuvo su abuela no solo como científica, sino también como mujer referente en un entorno tradicionalmente masculinizado.
“La ciencia siempre ha formado parte de mi entorno familiar. Crecer con una referente femenina en este ámbito me permitió entender desde muy joven que la investigación, el rigor y la curiosidad son herramientas fundamentales para generar conocimiento y aportar valor a la sociedad”, afirma Lara Feliu. “Ese ejemplo fue clave para desarrollar mi propia forma de relacionarme con la ciencia y con el cuidado de la salud”.
Visibilizar trayectorias como la de Ana María Lajusticia permite reconocer el talento femenino en el ámbito científico y fomentar referentes para futuras generaciones. En este sentido, su historia pone de relieve la importancia de dar visibilidad a mujeres que han contribuido de forma decisiva al avance del conocimiento.
“Compartir la historia de mi abuela es también una forma de reconocer el trabajo de muchas mujeres que han contribuido al avance científico, a menudo desde posiciones poco visibles”, concluye Lara. “Darles voz es esencial para que las nuevas generaciones se sientan legitimadas para apostar por la ciencia y desarrollar su talento”.
Desde Ana Maria Lajusticia, la marca reivindica el valor de la ciencia aplicada, la divulgación rigurosa y el papel de las mujeres que han contribuido, muchas veces desde posiciones pioneras, a acercar el conocimiento científico a la sociedad