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Revistem ha sido formulada junto a un farmacéutico, fabricada en España bajo normas GMP y pensada para acompañar el tratamiento médico, nunca para sustituirlo
En la industria de los complementos alimenticios hay una expresión que nunca sale en los anuncios. Se llama ‘polvo de hada’, y consiste en añadir una pizca simbólica de un ingrediente famoso para poder presumir de él en la etiqueta. Borja Álvarez Palomo la conoce bien. Durante 17 años vendió principios activos a laboratorios farmacéuticos españoles y vio de cerca cómo se decide una fórmula, qué extracto se elige, a qué dosis y a qué coste. En abril de 2026 lanzó su propia marca, Revistem, con una filosofía de transparencia innegociable: si un ingrediente está en el bote, su dosis está en la etiqueta.
Sin señalar a nadie, Borja Álvarez resume en tres los atajos más habituales de la categoría.
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01 La dosis simbólica Convierte al ingrediente estrella en decoración. |
02 La mezcla patentada Agrupa varios activos bajo un nombre comercial y una cifra total, de modo que nadie sabe cuánto lleva cada uno. |
03 El extracto sin estandarizar Dos productos con la misma planta en la lista pueden aportar cosas muy distintas según su concentración. |
‘Sé qué ingredientes tienen respaldo y cuáles están ahí porque son baratos y quedan bien en una etiqueta’, explica el fundador de Revistem. ‘En cuanto al consumidor que quiere comprar un suplemento para el pelo, no hace falta ser químico para defenderse. Basta con buscar la dosis y desconfiar cuando no aparece’.
Una experiencia personal con la caída del pelo llevó a Borja a estudiar el tema a fondo y a compartirlo en redes bajo el alias de @borgelio, donde lleva años asesorando a personas que, como él en su día, deciden enfrentarse a un trasplante capilar. Entre tanto, analizaba el mercado de los suplementos capilares. Crear el suyo tenía una consecuencia evidente.
‘Llevo mucho tiempo examinando productos con lupa. Sabía que el mío iba a pasar por el mismo examen, y que lo único que lo aprobaría era enseñarlo todo’, reconoce.
Revistem Hair, la fórmula base, reúne once activos, entre ellos 600 mg de N-acetil-Lcisteína (NAC), 320 mg de extracto de saw palmetto estandarizado al 45 % de ácidos grasos, licopeno, extracto de mijo, L-cistina, L-metionina, vitaminas C y E, zinc, selenio y biotina. Revistem Hair Forte comparte esa base, sin licopeno y con 399 mg de NAC, y añade astaxantina, resveratrol y coenzima Q10, además de vitaminas D y K.
El zinc, la biotina y el selenio contribuyen al mantenimiento del cabello en condiciones normales, y las vitaminas C y E, a la protección de las células frente al daño oxidativo. Hasta ahí, lo que dicen muchas marcas. Revistem da un paso más y señala qué ingredientes de su fórmula, como el NAC o el saw palmetto, no tienen declaraciones autorizadas en Europa. Es una forma poco frecuente de leer la letra pequeña en voz alta.
‘Prefiero que me pregunten por qué lleva NAC a que me pregunten por qué no digo cuánto lleva’, resume su fundador.
Revistem nació en la conversación sobre la caída del pelo masculina, pero su fórmula no se dirige solo a los hombres. El pelo es una preocupación de primer orden para muchas mujeres, que conocen bien los complementos alimenticios y saben lo que es comparar etiquetas sin encontrar respuestas. De hecho, muchas ya son quienes descubren la marca y la llevan a casa. A ellas y a ellos les hace la misma promesa, que lo que pone fuera del bote es exactamente lo que hay dentro. En el caso de las mujeres, su uso está desaconsejado durante el embarazo y la lactancia