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La melatonina, ampliamente reconocida por su capacidad para inducir un sueño de calidad, ha demostrado efectos más amplios en la salud digestiva, cardiovascular y del sistema nervioso. Según la doctora Sánchez Sotelo, especialista en Neolife, esta hormona actúa como modulador del eje intestino-cerebro-corazón, un sistema de comunicación bidireccional que conecta el tracto digestivo, el sistema nervioso y el cardiovascular.
El intestino alberga billones de microorganismos que producen neurotransmisores, hormonas y metabolitos que regulan la inflamación, la inmunidad y la función cerebral, mientras que el cerebro influye en la motilidad intestinal, el ritmo cardiaco y la respuesta al estrés. A su vez, el corazón responde a señales nerviosas y hormonales, regulando presión arterial, frecuencia cardíaca y liberación de mediadores que impactan en intestino y cerebro.
Estudios recientes indican que la melatonina juega un papel crucial en el equilibrio del microbioma intestinal, modulando la motilidad, la permeabilidad y la inmunidad del intestino. “El intestino contiene concentraciones de melatonina hasta 400 veces superiores a las cerebrales, produciéndose localmente y regulando la flora intestinal”, explica la doctora Sánchez Sotelo.
La melatonina favorece bacterias beneficiosas como Lactobacillus y Bifidobacterium, reduce especies proinflamatorias y contribuye a un estado de eubiosis, mejorando la integridad de la mucosa intestinal y la respuesta inmune. Su suplementación puede ser útil como coadyuvante en:
Síndrome del intestino irritable
Disbiosis inducida por estrés o antibióticos
Trastornos metabólicos, incluyendo resistencia a la insulina y obesidad
Patologías neurodegenerativas como Parkinson y Alzheimer
A nivel cardiovascular, la melatonina protege el endotelio, reduce la inflamación sistémica y el estrés oxidativo, mejora el metabolismo lipídico y regula la presión arterial y la variabilidad cardiaca. Su acción antioxidante y su interacción con la microbiota intestinal la convierten en un suplemento con potencial preventivo para la salud cardiometabólica y cognitiva.
La doctora Sánchez Sotelo concluye que la suplementación con melatonina debe evaluarse más allá del sueño, considerando su papel en la microbiota, el intestino y la salud cardiovascular, siempre bajo supervisión profesional.