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El agua está presente en todas partes, especialmente en los productos de belleza. La industria cosmética vive un punto de inflexión impulsado por una pregunta cada vez más frecuente: ¿es realmente necesario tanto agua en los productos de cuidado personal?
Los productos cosméticos contienen entre un 70 % y un 80 % de agua y, teniendo en cuenta la escasez hídrica y la necesidad de modelos de producción más responsables, la cosmética waterfree se posiciona como una de las tendencias con mayor proyección dentro del sector de la belleza consciente.
En los últimos 50 años, el consumo de agua ha aumentado significativamente, y actualmente menos del 1 % del agua mundial es potable. Ante este panorama, los productos waterfree se presentan como una solución con claras ventajas ambientales y de formulación. Al eliminar el agua, se reducen de manera considerable los recursos requeridos en la producción y se evitan los ingredientes sintéticos empleados como conservantes. Esto da como resultados fórmulas más concentradas, de mayor durabilidad y con una huella ecológica reducida.
Marcas como Banbu, especializada en cosmética sin disruptores endocrinos, están redefiniendo la manera en la que se conciben los productos de higiene y cuidado personal. Su apuesta por formulaciones sólidas y waterfree no solo contribuye a disminuir el consumo de agua en la fabricación, sino que también responde a una visión más amplia de sostenibilidad, donde cada decisión, desde los ingredientes hasta el formato, tiene un impacto real.
Además del ahorro de agua, este tipo de cosmética reduce la necesidad de envases plásticos y promueve un consumo más consciente y duradero, lo que resuena con un consumidor cada vez más informado, que busca productos eficaces, saludables y alineados con los desafíos medioambientales actuales. Lejos de ser una moda pasajera, esta tendencia representa una respuesta tangible a los retos del presente, como demuestra Banbu, que innova en el sector de la belleza respetando el planeta y apostando por fórmulas honestas, responsables y sostenibles.
"La cosmética waterfree representa una evolución lógica hacia fórmulas más eficientes y respetuosas con el entorno, donde reducir el consumo de agua deja de ser un gesto simbólico para convertirse en una decisión real con impacto —señala Verónica Díez, CMO y cofundadora de Banbu—. La formulación cuidadosa y la transparencia dejan de ser un valor añadido para convertirse en una exigencia básica del consumidor y del propio sector".