8 de octubre, 2026
< Volver

Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, Elena Pérez y María Hernández-Alcalá, advierten de que una alimentación desorganizada puede traducirse en más hambre, menor energía, peores digestiones y una peor calidad del sueño.

Trabajo, colegio, recados, gimnasio y el resultado siempre es el mismo… llegar tarde y cansado a casa. Decidir qué comer durante la semana puede convertirse en otra tarea que resolver sin ganas y a última hora. Cuando no hay nada pensado ni preparado, resulta mucho más fácil recurrir a lo primero que se encuentra, pedir comida o elegir opciones rápidas y menos saludables.

Con motivo del Día Mundial de la Alimentación que se celebra el próximo 16 de octubre, las bioquímicas Elena Pérez y María Hernández-Alcalá, expertas en nutrición clínica, nutrición aplicada y salud pública y fundadoras de Futurlife21, recuerdan que una buena planificación puede ayudar a comer mejor durante la semana y evitar que las prisas acaben decidiendo qué ponemos en el plato.

“Vivimos muy rápido y muchas veces no prestamos suficiente atención a la alimentación. Cuando entendemos el impacto que tiene lo que comemos en cómo nos sentimos cada día, empezamos a ser más previsores y a cuidarnos no solo por una cuestión de aspecto físico, sino porque queremos sentirnos bien y vivir mejor”, explican.

Improvisar se puede convertir en un círculo vicioso de mala alimentación

Cuando la alimentación no está mínimamente organizada es habitual pedir más comida y elegir lo primero que se tiene a mano donde ganan protagonismo los ultraprocesados y los platos preparados, mientras que otros alimentos más saludables como las verduras pueden ir perdiendo presencia en el menú habitual.

“El problema no termina en una comida concreta. Una alimentación desorganizada puede favorecer una mayor sensación de hambre o ansiedad por comer y acabar generando un círculo difícil de romper. De este modo, se come peor, se descansa menos, aumenta el cansancio y esa falta de energía puede hacer todavía más difícil elegir bien en la siguiente comida”, comentan las expertas.

Si esta forma de comer se mantiene en el tiempo, también puede afectar al microbiota, favorecer peores digestiones y repercutir en el funcionamiento del sistema inmunitario. Además, un consumo habitual de alimentos más dulces puede hacer que el paladar se acostumbre progresivamente a estos sabores y resulte más difícil elegir alimentos naturales y saludables. Todo ello puede reflejarse también en una menor energía, peor calidad del sueño y cambios en el estado de ánimo.

A esto se suma que muchas personas pueden creer que comen mejor de lo que realmente hacen. “Si escribieran todo lo que comen cada día, probablemente se darían cuenta de que eligen peor de lo que piensan”, explican. En estos casos, señalan, suele faltar verdura y pueden sobrar proteínas e hidratos refinados.

Comer bien no significa pasarse el día en la cocina

Comer mejor no implica dedicar horas diarias a cocinar ni preparar recetas complicadas. Para María y Elena, la clave está en contar con recursos sencillos que permitan comer sano, variado y apetecible incluso cuando hay poco tiempo, algo fundamental para mantener unos buenos hábitos a largo plazo.

Buena parte del trabajo empieza antes de encender los fogones. Tener una idea aproximada de lo que se va a comer durante la semana y algunos alimentos y preparaciones básicas siempre disponibles ayuda a reducir las decisiones de última hora. “Es más sencillo si habitualmente tenemos en casa frutas y verduras, proteínas variadas y legumbres, además de básicos como ajo-perejil, cebolla dorada o tomate frito natural, que permiten completar diferentes platos en pocos minutos. En la despensa, conservas como bonito en aceite de oliva virgen extra o sardinas pueden convertirse también en buenos aliados”, detallan.

En el congelador, proteínas o bases preparadas con antelación y congeladas en plano; en la nevera, verduras cocinadas listas para utilizar; y en la despensa, legumbres de bote y conservas pueden ayudar a resolver una comida rápidamente y evitar que las prisas terminen condicionando también lo que se pone en el plato.

Batch cooking para organizar la semana sin comer siempre lo mismo

El batch cooking puede ayudar a ganar tiempo durante la semana, pero para Futurlife21 no consiste en dejar preparados de antemano todos los platos que se van a comer. Su propuesta parte de cocinar diferentes bases un día a la semana y terminar a partir de ellas distintos platos durante los días siguientes, manteniendo así variedad y margen para elegir según lo que apetezca en cada momento.

Para empezar, proponen una fórmula sencilla como es preparar dos bases calientes y una fría. Por ejemplo, pisto, mezcla de repollo, zanahoria y puerro y, como opción fría, vinagreta de pimientos de colores y cebolleta. Las posibilidades son infinitas. De esta forma, una misma sesión de cocina permite adelantar parte del trabajo sin tener que decidir con días de antelación exactamente qué se va a comer.

“Nos parece mucho más práctico porque permite comer rico y variado, adaptar los platos a lo que nos apetezca en cada momento y, al mismo tiempo, asegurarnos una semana llena de nutrientes”, explican. Este es también el planteamiento de FutuBatchCooking, el sistema que María y Elena desarrollan en su propia FuturApp y que pone a la mano de todos ideas sencillas y ricas para seguir una alimentación nutritiva y mantenida en el tiempo ya que uno de los errores más frecuentes es plantearse una organización demasiado ambiciosa o poco realista para el día a día. Comprar de más, preparar demasiada comida o fijarse objetivos difíciles de mantener puede acabar generando también desperdicio y desmotivación.

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas o videos vistos). Puedes obtener más información y configurar sus preferencias.

Configurar cookies

Por favor, activa las que quieras aceptar y desactiva de las siguientes las que quieras rechazar. Puedes activar/desactivar todas a la vez clicando en Aceptar/Rechazar todas las cookies.

Aceptar/rechazar todas
Cookies Analíticas

Cookies que guardan información no personal para registrar información estadística sobre las visitas realizadas a la web.

Cookies de Marketing

Cookies necesarias para determinadas acciones de marketing, incluyendo visualización de vídeos provenientes de plataformas como Youtube, Vimeo, etc. y publicidad de terceros.

Cookies de Redes Sociales

Cookies relacionadas con mostrar información provenientes de redes sociales o para compartir contenidos de la web en redes sociales.