Empresas Premium
La menopausia preocupa a 8 de cada 10 mujeres a partir de los 40 años. El cambio de estación puede empeorar el descanso, intensificando síntomas como el insomnio, sofocos y sudoración nocturna. Mantener horarios regulares, reducir el uso de pantallas antes de dormir, optar por cenas ligeras o incorporar rutinas de relajación pueden ayudar a mejorar el descanso. Promovido por STADA, y en colaboración con la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), el Barómetro de la Menopausia evidencia la necesidad de más información y acompañamiento en esta etapa vital de la mujer.
La llegada de la primavera no solo trae más horas de luz y cambios en la rutina diaria: también puede afectar al descanso, especialmente en mujeres que atraviesan la menopausia. Según datos del Barómetro de la Menopausia, promovido por STADA en colaboración con la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), el insomnio se intensifica en esta etapa y suele aparecer junto a otros síntomas como sofocos, sudoración nocturna o cambios emocionales.
En España, más de 10 millones de mujeres se encuentran en esta fase vital, en la que el descanso se convierte en uno de los aspectos más difíciles de gestionar, especialmente en etapas avanzadas, como la perimenopausia tardía. A esto se suma el cambio de hábitos propio de la primavera —horarios menos regulares, mayor actividad social o alteraciones en las rutinas de sueño—, que puede agravar aún más las dificultades para conciliar y mantener el sueño.
A pesar del impacto de estos síntomas, los datos reflejan que solo el 57% de las mujeres entre 40 y 70 años ha consultado a un profesional sanitario. Además, el 43% recurre a profesionales de salud como principal fuente de información, pero muchas también se apoyan en su entorno cercano (28%) o en internet y redes sociales (18%), lo que evidencia la necesidad de reforzar el acceso a información fiable.
Además, el informe revela que el insomnio no es un problema aislado, ya que un 17% de las mujeres reconoce que los síntomas de la menopausia afectan a su rendimiento profesional, lo que pone de manifiesto el impacto real en la vida diaria.
Dormir mal no solo implica fatiga, también puede traducirse en irritabilidad, menor concentración y una mayor dificultad para afrontar el día a día, especialmente en momentos de cambio estacional como la primavera. En España, el 62% de las mujeres en la etapa de menopausia afirman tener dificultades para dormir, un prevalencia que se agudiza en la perimenopausia tardía (71%).
En este contexto, mantener horarios regulares, reducir el uso de pantallas antes de dormir, optar por cenas ligeras o incorporar rutinas de relajación pueden ayudar a mejorar el descanso.
En los últimos años, la investigación ha puesto el foco en el papel de la microbiota intestinal durante la menopausia. El descenso de estrógenos se relaciona con el estroboloma —el conjunto de bacterias implicadas en su metabolismo—, lo que puede influir en la intensidad de síntomas como el insomnio, los sofocos o la sudoración nocturna.
Por eso, Lactoflora Menopausia Día & Noche, de STADA, es un complemento alimenticio formulado específicamente para esta etapa. Su combinación de probióticos, extractos vegetales, vitaminas y minerales contribuye a ayudar a manejar síntomas habituales como el insomnio, la fatiga, la irritabilidad o los sofocos. Este complemento está compuesto por dos cápsulas, una cápsula de día, que incorpora las cepas probióticas Gyntima® Meno, Limosilactobacillus fermentum SRK414, con vitaminas B6, B7 y D, y una cápsula de noche, que incorpora cimicífuga, magnesio y melatonina para mejorar el descanso.
Especialmente en momentos de cambio de hábitos, como la primavera, comprender mejor los síntomas y contar con herramientas adecuadas, puede marcar la diferencia en el bienestar diario de millones de mujeres.