La última edición ofrece pautas claras para adoptar un enfoque de consumo consciente con énfasis en los alimentos de temporada y de proximidad con bajo impacto ambiental. Además se tratan las dudas históricas sobre el consumo de los huevos, la carne roja, el consumo moderado de bebidas fermentadas y las vegetales. La guía incluye consejos prácticos para minimizar la exposición a contaminantes biológicos y químicos en el hogar.
La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) ha presentado la última edición de las Guías Alimentarias para la población española. Esta edición está centrada en la alimentación consciente y tiene un enfoque integral One Health (Una salud), que vincula directamente las elecciones alimentarias con la sostenibilidad del planeta.
En este sentido, el documento hace hincapié en la promoción de un "consumo consciente" y pone un fuerte énfasis en la elección de alimentos de temporada, de proximidad y con bajo impacto ambiental. Como se destaca en el capítulo de productos del mar, es fundamental una "educación sobre el consumo responsable" para garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos, diversificando la dieta y reduciendo la presión sobre las especies más explotadas.
El doctor Javier Aranceta, presidente de la SENC, ha afirmado en la presentación que esta nueva edición no solo actualiza la evidencia científica, sino que la integran en un marco de sostenibilidad que ya es ineludible: "El objetivo es empoderar al ciudadano con información clara, veraz y accesible para que tome decisiones más saludables y conscientes, beneficiando tanto su salud personal, familiar como la de nuestro entorno". En este sentido, el doctor Aranceta apunta que la intención no es poner a la población a dieta y restringir alimentos. “No hay alimentos buenos y malos, todo depende de la cantidad y cada cuánto se consuman”. Por ello, es importante recomendar tipo de alimento, cantidad, calidad y frecuencia de consumo condicionadas por las necesidades nutricionales, personales y de salud de cada ciudadano o grupo poblacional.
En el mismo sentido se ha mostrado la doctora Carmen Pérez-Rodrigo, past president y Miembro de la JD de la SENC, quien ha destacado que la alimentación debe ser un motivo de disfrute: “Defendemos una alimentación saludable pero también de disfrute en la que todos los alimentos y bebidas tengan su lugar oportuno y en su justa medida”.
Actualizaciones clave y fin de los mitos
Las guías abordan de frente algunos de los debates nutricionales más extendidos, ofreciendo claridad a los consumidores:
- Luz verde al consumo de huevos: Basándose en la evidencia actual, la SENC confirma que no existe una relación directa entre el consumo de huevos en personas sanas y un aumento del riesgo cardiovascular. Se destaca su alto valor nutricional, recomendando un consumo de hasta 6-7 huevos por semana en personas activas y de 3 a 4 en poblaciones más sedentarias.
- Moderar la carne roja y minimizar la procesada: Se recomienda moderar el consumo de carne roja a un máximo de 1-2 raciones por semana, priorizando cortes magros, carnes de calidad y métodos de cocción saludables. Para la carne procesada (embutidos, salchichas), la directriz es clara: limitar su consumo al mínimo (menos de una vez por semana) debido a su alto contenido en sal y aditivos y siempre acompañada de vegetales frescos, crudos.
- Pescado como pilar proteico: La guía refuerza la recomendación de consumir pescado entre 2 y 4 veces por semana, alternando variedades azules y blancas, y ofrece pautas de seguridad sobre el posible aporte de mercurio y la presencia de Anisakis.
Nuevas tendencias y herramientas para el día a día
La SENC también se adapta a las nuevas tendencias del mercado, proporcionando orientación sobre productos de consumo creciente:
- La Pirámide de la Hidratación: Se establece el agua como la bebida de elección principal, seguida por bebidas sin calorías como infusiones y la fruta fresca entera. Los zumos, lácteos y bebidas vegetales se sitúan en un tercer nivel junto a la cerveza sin alcohol (para consumo diario), posicionándolas como una opción de hidratación válida y con nutrientes de interés. Los refrescos azucarados quedan relegados a un consumo muy ocasional.
- Seguridad y consejos prácticos: La guía dedica un capítulo completo a la seguridad alimentaria, ofreciendo consejos prácticos para minimizar la exposición a contaminantes biológicos y químicos en el hogar, desde la compra hasta la cocción y fase de conservación o reciclado.
- Bebidas Vegetales: Se aclara que las bebidas de soja, avena, arroz o almendras no son sustitutos nutricionales directos de la leche, a no ser que estén fortificadas con, como mínimo, calcio y vitamina D.
- Bebidas fermentadas de baja graduación alcohólica: La guía indica que la cerveza aporta hidratos de carbono, algunas proteínas vegetales, vitaminas del grupo B (niacina, folatos, B12) y minerales (magnesio, potasio, fósforo). También destaca que contiene otros compuestos beneficiosos como los polifenoles y fitoestrógenos naturales. Por su parte, menciona que el vino también es rico en polifenoles (antioxidantes) y que la sidra aporta potasio. Sin embargo, recuerda que no existe un nivel de consumo de alcohol seguro y que la recomendación general para la población es que "si se consume alcohol, cuanto menos mejor". Destaca como una consideración práctica el consumo de cervezas "sin" alcohol (<1% vol.) y "0,0" (aprox. 0.04% vol.) para quienes buscan la experiencia social y el sabor sin el aporte de alcohol.