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El estudio refleja que la mayoría duerme menos de las horas recomendadas y más de la mitad afirma sufrir fatiga de forma habitual.
Naturecan ha presentado los resultados de una encuesta sobre hábitos de descanso realizada a más de 1.200 personas, que muestra que el 87,1% de los españoles experimenta algún problema relacionado con el sueño. Además, el 72,5% duerme menos de las entre siete y nueve horas diarias recomendadas para la población adulta.
Según el estudio, únicamente el 12,9% de los participantes afirma dormir bien y despertarse descansado de forma habitual. El resto señala dificultades para conciliar el sueño, despertares frecuentes durante la noche o sensación de cansancio al iniciar la jornada. Asimismo, el 58,9% manifiesta sufrir fatiga o somnolencia con frecuencia. De este grupo, un 32,3% reconoce problemas habituales para iniciar o mantener el sueño y un 26,6% asegura que rara vez se siente descansado, incluso después de dormir.
En cuanto a la duración del descanso, el 49,7% de los encuestados duerme entre seis y siete horas por noche, mientras que un 22,8% afirma descansar menos de seis horas. Solo el 25,6% alcanza de forma habitual las horas de sueño recomendadas.
La encuesta también analiza las principales preocupaciones relacionadas con el bienestar. El 25% de los participantes identifica el estrés y la ansiedad como su principal motivo de consulta o búsqueda de soluciones, mientras que la calidad del sueño ocupa el segundo lugar, con un 17,8% de las respuestas.
Los resultados coinciden con las advertencias de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, que señala que más de la mitad de la población española no duerme las horas necesarias y relaciona la falta de descanso con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y cognitivas, además de un deterioro de la calidad de vida.
El informe también recoge datos del Global Sleep Survey 2026 de Resmed, según el cual el 53% de los participantes considera que el sueño es el factor más importante para mantener una vida larga y saludable, por delante de la alimentación y el ejercicio físico. Además, el 84% reconoce la relación entre un descanso de calidad y una mayor esperanza de vida en buenas condiciones de salud.
Las conclusiones del estudio apuntan a que el descanso se consolida como uno de los principales retos para la salud y el bienestar de la población, en un contexto marcado por el aumento del estrés y la dificultad para mantener hábitos de sueño adecuados.