por NutraSalud 4 de abril, 2019 Empresas comentarios Bookmark and Share
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Prodware analiza los riesgos y oportunidades de la Transformación Digital de la industria cosmética y de la perfumería en España.

El desarrollo y producción de nuevos productos supone un verdadero reto para el sector cosmético, ya que requiere procesos largos, complejos y costosos enmarcados en un entorno normativo cambiante y extremadamente complejo que exige un alto grado de seguridad, calidad y eficacia.

Pese a las dificultades, la transformación digital ha entrado de lleno en la cosmética y la perfumería. Según un informe reciente de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética, la apuesta de este sector por la digitalización se tradujo en una inversión del 3% de sus ventas en innovación ya en el año 2017. 

Fuentes del sector apuntan a la necesidad de digitalizarse para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo y exigente. En este sentido, mejorar la eficiencia de los procesos desde el aprovisionamiento a la fabricación y envasado, al tiempo que se garantiza la calidad de los productos y el cumplimiento normativo es el principal propósito de la digitalización de esta industria. 

Prodware, empresa experta en consultoría e implantación de soluciones tecnológicas para la transformación digital de las empresas, ofrece tres pautas para afrontar con éxito la digitalización de estas compañías:

Monitorización y trazabilidad en tiempo real: conectar toda la cadena de producción mediante sistemas IoT de sensorización y big data permitirá controlar de forma continua todos los procesos. Gestionar de esta manera la cadena de producción garantiza la seguridad de cada paso (desde la recepción de la materia prima hasta la expedición de productos terminados) y cumplimiento de los estándares de calidad y las normativas de trazabilidad.

Optimizar recursos y simplificar los procesos: la obtención de ingentes cantidades de datos, gracias a la conectividad, y su posterior tratamiento mediante sistemas de analítica inteligente proporciona un alto grado de conocimiento del funcionamiento fabril. Esta valiosa información ayuda a gestionar de manera precisa los flujos de trabajo para lograr la máxima eficiencia en términos energéticos, de recursos humanos, maquinaria y materia prima. Además, flexibiliza procesos que antes se antojaban muy rígidos para agilizar los cambios.

Adaptar los productos al consumidor: la innovación en el diseño de fórmulas y empaquetados para cumplir los requisitos del cliente es esencial en un mercado tan competitivo e innovador. Descubrir sus preferencias y aprovechar la agilidad de la cadena de producción y el conocimiento sobre los procesos permite lanzar al mercado productos más novedosos y atractivos con un menor “time to market”.

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