por NutraSalud 16 de febrero, 2021 Empresas comentarios Bookmark and Share
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La doctora Ascensión Marcos Sánchez,  presidenta y actual vocal de la Junta Directiva de Fesnad, y Antoni García Gabarra, consultor en regulación alimentaria, han analizado la problemática que puede llegar a generar la posible implementación del sistema del semáforo nutricional en España.

Ascensión Marcos Sánchez, presidenta de Fesnad en el quinquenio 2015-2020 y actual vocal de la Junta Directiva de Fesnad, y Antoni García Gabarra, consultor en regulación alimentaria, han comparecido esta semana en una rueda de prensa online para analizar los problemas y oportunidades que puede general el etiquetado frontal de los alimentos en España, con especial atención en Nutriscore, tema que estos días está en boca de todos.

Tanto la doctora Marcos como García Gabarra han coincidido en que es necesario tomar medidas para acabar con los problemas de obesidad que existen entre la población española, pero que Nutriscore no es la solución. Este sistema francés no se adapta a la realidad de nuestro país porque, sobre todo, va a genera mucho desconcierto en Europa, quien todavía no se ha decantado por un modelo de etiquetado frontal para los alimentos.

Semáforo nutricional en el sector alimentario español y sus dificultades legales

Además, el Ministerio de Consumo hizo público la semana pasada que el aceite de oliva quedará excluido del sistema de etiquetado frontal Nutriscore para proteger el producto, ya que, como bien demandaba el sector, podría perjudicar su comercialización; pero no son pocas las organizaciones que han solicitado también su exclusión, o al menos la adaptación del sistema a la realidad de los alimentos de nuestro país.

Durante la convocatoria, García Gabarra analizó la problemática situación que puede llegar a generar la posible implementación de este semáforo nutricional en el sector alimentario español y sus dificultades legales. “Se debería estudiar cómo solucionar su desencaje respecto a la legislación europea e introducir mejoras sobre sus elementos de cálculo, con posteriores pruebas experimentales para evaluar su adecuación. Así se mejoraría la puntuación de algunos alimentos, como el aceite de oliva, sin necesidad de excluirlos del Nutriscore”, afirmó el consultor.

Educación nutricional en el consumidor

Por su parte, la doctora Marcos comentó que es necesario mejorar los criterios nutricionales de implantación de Nutriscore en España: “Es imprescindible realizar un profundo trabajo previo a la implantación del etiquetado frontal, para conseguir un amplio consenso que garantice su éxito, en el que participen todos los sectores implicados en el consumo de alimentos, desde agricultores y ganaderos hasta profesionales de la salud y los propios consumidores”.

Además, para ambos es esencial desarrollar campañas de educación nutricional de forma continuada, a través de los profesionales de la nutrición, alimentación y dietética, “para que el consumidor sea capaz de tomar decisiones informadas con el fin de realizar la compra y el consumo de alimentos y bebidas saludables”, manifestó la doctora Marcos. “Dado que el uso de la información nutricional y de la lista de ingredientes por parte de la población es insuficiente, es necesario hacer una intensa campaña formativa tanto de la población adulta como en niños y adolescentes, insistiendo además en aspectos clave: pirámide de los alimentos, tamaño y frecuencia de las raciones, y aumento de la actividad física”, concluyó García Gabarra.


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