5 de abril, 2021 Nutrición comentarios Bookmark and Share
< Volver

Más de 34 eurodiputados han pedido a la Comisión Europea y al Consejo Europeo que rechacen la “censura a los lácteos vegetales” durante los trílogos, negociaciones que tienen lugar entre la Comisión Europea, el Consejo y el Parlamento Europeo, y que se celebrarán a mediados de abril.

La petición se produce después de que el pasado mes de octubre se aprobara en el Parlamento Europeo la enmienda 171, también conocida como la "censura a los lácteos vegetales". El Partido Verde ha declarado en su cuenta de Twitter que “la enmienda 171 podría implicar restricciones de etiquetado ilógicas y prohibir ayudar a los/as consumidores/as a elegir alimentos más sostenibles. Nosotros decimos: ‘De ninguna manera’”.

La directora de ProVeg España, Cristina Rodrigo, ha señalado por su parte: "Compartimos las preocupaciones sobre las restricciones propuestas a las alternativas vegetales a los lácteos de estos 34 miembros del Parlamento Europeo. El sector de los productos lácteos vegetales ya tiene limitaciones en el uso de ciertos términos como "leche" o "yogur", por eso, añadir otras restricciones sería el equivalente a una censura. Esta enmienda dañina se aprobó en silencio y bajo una fuerte influencia del conservador lobby lácteo. Y tampoco se ha realizado una evaluación del impacto de la aplicación de la enmienda". ProVeg Internacional ha recogido más de 422.000 firmas de consumidores en contra de esta regulación.

En la práctica, la enmienda 171 podría prohibir lo siguiente, aseguran también desde ProVeg España:

  • Describir un alimento de origen vegetal, su sabor o su función, haciendo referencia a la terminología familiar de "lácteos". Esto incluye, por ejemplo, usar expresiones del tipo "como leche", "cremoso" o "mantecoso" para informar al consumidor sobre el propósito, la textura o el sabor, ya sea en el envase o en la publicidad. Esto incluye descripciones informativas, incluso si son puramente fácticas. Por ejemplo, utilizar las frases "no contiene leche", "apto para personas que padecen intolerancia a la lactosa" o "alternativa vegetal al yogur".
  • Mostrar el impacto climático comparando la huella de carbono de un alimento de origen vegetal con su equivalente lácteo.
  • Usar la imagen de una bebida blanca a base de plantas que se vierte en la mesa del desayuno o una espuma blanca arremolinándose en un capuchino.
  • En su interpretación más restrictiva, esto podría afectar a prohibiciones de envases de alimentos vegetales que sean visualmente similares a los envases de productos lácteos.
Publicidad

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus