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La vitamina B12 es esencial para la síntesis de ADN, la formación de células sanguíneas y la regeneración celular. Su déficit puede alterar la función del sistema inmunitario y reducir la respuesta frente a infecciones. Presentan mayor riesgo de carencia las personas mayores, vegetarianos o veganos sin suplementación y quienes toman ciertos medicamentos de forma prolongada.
El sistema inmunitario depende de múltiples factores para funcionar correctamente, y entre ellos la nutrición desempeña un papel clave. En este contexto, la vitamina B12 se ha consolidado como un micronutriente esencial no solo para la salud neurológica o la producción de glóbulos rojos, sino también para el correcto funcionamiento de las defensas del organismo. Con motivo de la Semana Mundial de la Inmunización, es importante recordar que mantener niveles adecuados de esta vitamina resulta fundamental para garantizar una respuesta inmunitaria eficaz.
La vitamina B12, también conocida como cobalamina, participa en procesos biológicos esenciales como la síntesis de ADN, la formación de células sanguíneas y la regeneración celular. Estas funciones resultan especialmente relevantes para el sistema inmunitario, ya que las células encargadas de la defensa del organismo requieren una elevada capacidad de proliferación y renovación para responder frente a infecciones.
Según explica la Dra. Ana Ortiz, gerente del Área de Salud de Farmasierra, “la vitamina B12 es necesaria para la correcta producción y maduración de las células del sistema inmunitario. Cuando existe un déficit, el organismo puede ver comprometida su capacidad para generar una respuesta defensiva adecuada frente a patógenos”.
La deficiencia de la cobalamina puede asociarse con alteraciones en diferentes componentes del sistema inmunitario. Entre ellas se encuentran cambios en la actividad de los linfocitos y una disminución en la función de las células natural killer (NK), implicadas en la defensa frente a infecciones virales.
“Los niveles adecuados de vitamina B12 contribuyen a mantener una respuesta inmunitaria equilibrada. Esta vitamina participa en procesos celulares esenciales, como la síntesis de material genético, necesarios para el correcto funcionamiento del sistema inmunológico”, señala la Dra. Ortiz.
La vitamina B12 es una vitamina hidrosoluble esencial que el cuerpo no puede producir por sí mismo. Por ello, debemos obtenerla a través de la alimentación o, en algunos casos, mediante suplementación.
Aunque una dieta equilibrada suele cubrir los requerimientos diarios de vitamina B12, existen determinados grupos de población con mayor riesgo de presentar niveles bajos de esta vitamina. Entre ellos se encuentran las personas mayores, quienes pueden experimentar una disminución en la capacidad de absorción intestinal de vitamina B12 debido a alteraciones en la secreción de ácido gástrico y del factor intrínseco, así como pacientes con enfermedades gastrointestinales o que han sido sometidos a cirugías digestivas.
Asimismo, otro grupo de mayor riesgo son las personas que siguen dietas vegetarianas o veganas sin una adecuada suplementación, así como quienes toman determinados medicamentos de forma prolongada, como inhibidores de la bomba de protones o metformina, que pueden interferir en la absorción de esta vitamina.
“En estos casos, es importante vigilar los niveles de vitamina B12 y valorar la suplementación cuando sea necesario, con el objetivo de prevenir las consecuencias asociadas a su déficit”, concluye la Dra. Ortiz.