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Preparar la comida para un día de playa puede ser mucho más sencillo de lo que parece. La nutricionista Salena Sainz propone recetas rápidas y fáciles de transportar que aportan mucho más que un simple snack refrescante.
Cuando llega el verano, la playa y la piscina se convierten en el escenario perfecto para pasar horas fuera de casa. En este contexto, elegir bien qué llevamos en la nevera puede marcar la diferencia entre recurrir a productos ultraprocesados o disfrutar se opciones que, además de refrescar, aporten nutrientes de calidad. Porque hidratarse no consiste solo en beber agua, ni un snack tiene por qué limitarse únicamente a calmar el hambre.
Como recuerda Salena Sainz, nutricionista y fundadora de Naturae Nutrición, “en verano, no solo es importante reponer líquidos, sino también elegir alimentos que ayuden a mantener la energía, favorezcan la saciedad y aporten nutrientes de calidad”. Para ello, la experta en nutrición recomienda los siguientes snacks y bebidas:
Esta es muy buena alternativa a los refrescos tradicionales, ya que es hidratante, rica en vitamina C y muy refrescante para los días de calor.
Dentro de sus beneficios, encontramos que es una fuente rica en licopeno, vitamina C, potasio y grasas saludables. Además, es muy saciante y ayuda a reponer líquidos y minerales perdidos con el calor.
Esta bebida al combinar fruta, lácteos fermentados y semillas resulta muy completa y nutritiva. Es una gran fuente de proteína, probióticos y fibra.
Ligera y refrescante, esta bebida destaca por su riqueza en compuestos antioxidantes. Los frutos rojos que contiene son especialmente ricos en antocianinas y polifenoles, sustancias que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo.
Inspirada en el clásico cóctel, esta versión sin alcohol mantiene el protagonismo del tomate, uno de los alimentos más ricos en licopeno. Además, es rica en potasio y compuestos antioxidantes.
Este snack reúne algunos de los ingredientes más representativos de la dieta mediterránea en un formato cómodo para transportar y consumir en la playa. Además del licopeno y la vitamina C que aportan los tomates cherrys, aportamos grasas monoinsaturadas y compuestos fenólicos gracias a las aceitunas, y proteínas de calidad, calcio y fósforo a través del queso mozzarella.
Son una alternativa mucho más nutritiva que las patatas fritas o los snacks ultraprocesados. Los garbanzos son ricos en fibra, proteína vegetal y contienen almidón resistente, un tipo de fibra que beneficia a la microbiota intestinal. Las especias aportan antioxidantes y permiten potenciar el saber sin necesidad de añadir grandes cantidades de sal.
Una opción refrescante que recuerda a un helado, pero con un perfil nutricional mucho más interesante. Las uvas aportan agua y polifenoles como el resveratrol, mientras que el yogur griego o el skyr proporcionan proteínas de alta calidad que aumentan la saciedad. El pistacho completa la receta con grasas saludables, fibra y minerales, logrando un snack equilibrado que ayuda a controlar el apetito y resulta perfecto para combatir el calor.