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Las 10 precauciones de Safe2Eat para un verano libre de intoxicaciones alimentarias:
1. Mantener una correcta higiene personal y de los alimentos. Lávese las manos antes de manipular alimentos y después de tocar alimentos crudos, ir al baño o estar en contacto con animales. Lave adecuadamente frutas y verduras antes de su consumo.
2. Cocinar los alimentos por encima de los 70 °C. Es fundamental que los alimentos de origen animal alcancen esta temperatura en su centro durante al menos 2 minutos. El cambio de color en el centro, nos indica que se ha alcanzado esta combinación tiempo temperatura.
3. Consumir o refrigerar los alimentos una vez cocinados y evitar dejarlos a temperatura ambiente para que no proliferen los microorganismos
4. Mantener la cadena del frío en los alimentos refrigerados y congelados. Conserve los alimentos perecederos refrigerados a una temperatura máxima de 5 °C y conserva en frío las sobras y los alimentos preparados. En caso de comer el pescado en crudo, congelarlo durante al menos 5 días o comprarlo directamente congelado, poco cocinado y para elaboraciones como los boquerones en vinagre de manera segura y prevenir la anisakis. Para descongelar el pescado se recomienda evitar hacerlo a temperatura ambiente y utilizar la parte baja del frigorífico.
5. Recalentar correctamente los alimentos y las sobras. Caliente de forma suficiente los alimentos ya cocinados antes de consumirlos y siga las instrucciones del fabricante cuando utilice el microondas. Para su consumo antes de comer y si va a pasar un tiempo entre cocción y consumo, se recomienda mantener a una temperatura estable de 60 °C para los alimentos como guisos, purés o sopas.
6. Evitar las contaminaciones cruzadas de alimentos crudos y los ya cocinados. Mantenga separados los alimentos crudos de los cocinados, utilice utensilios distintos para su preparación y consérvelos en recipientes independientes.
7. Descongelar en refrigeración. Planifique la descongelación de los alimentos con antelación para realizarla en refrigeración y nunca a temperatura ambiente.
8. Mantener un entorno de cocina limpio y protegido. Limpie con frecuencia las superficies y utensilios de cocina y mantenga los recipientes de basura alejados de las zonas de preparación de alimentos.
9. Proteger los alimentos de animales, insectos y roedores. Mantenga a los animales de compañía alejados de los alimentos y evite su contacto con insectos y roedores, ya que pueden transmitir microorganismos causantes de enfermedades alimentarias.
10. Utilizar agua potable. Emplee exclusivamente agua potable para preparar alimentos y evite utilizar agua de pozos o fuentes no potabilizada, no extraiga agua de mar y, en caso de usarla, cómprela a operadores autorizados.
La campaña Safe2Eat también pone el foco en evitar el desperdicio alimentario ya que la correcta manipulación de los alimentos está ligada a evitar desechar alimentos. Según el último informe de 2025 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), tiramos aproximadamente 24,38 kilos por persona. Aunque la tasa global de desperdicio es de 3,7% –únicamente 3,7 kilos de alimentos de cada 100 acabaron en la basura– y se haya reducido de manera global un 20% desde 2020, todavía se desperdiciaron 51 toneladas de alimentos durante el año 2024.
Unido a las recomendaciones del decálogo para la seguridad alimentaria durante el verano y en periodos de calor extremo, la EFSA y la AESAN recomiendan planificar comidas y hacer la compra partiendo de listas de la compra inversas, es decir, teniendo en cuenta los alimentos que ya tenemos en la despensa para evitar compras excesivas. Entender el etiquetado de los alimentos, así como sus fechas de caducidad y las fechas de consumo preferente y priorizar el consumo de legumbres, frutas, verduras y productos de temporada.