3 de noviembre, 2026
< Volver

Los cofundadores de Synsera Labs explican cómo identificar dosis, extractos y advertencias para comprobar la transparencia y fiabilidad de un complemento alimenticio antes de comprarlo.

Los nutricionistas Endika Montiel, Juan Bola y Alejandro Pérez, cofundadores de Synsera Labs, han lanzado MYCOR, un complemento que declara la dosis exacta de cada uno de sus siete activos. Con este motivo, comparten cinco claves para leer la etiqueta de un complemento y detectar las señales que deberían hacer desconfiar al consumidor.

La mayoría de los españoles leen la letra pequeña de lo que se toman. Según NielsenIQ, el 80 % de los españoles afirma consultar las etiquetas de lo que compra para comer, y el 85 % considera muy importante la nutrición. Pero leer no basta si la información no se entiende: casi la mitad de los consumidores (47,5 %) pide que el etiquetado indique con más claridad el porcentaje real de los ingredientes principales. La exigencia se traslada a los complementos alimenticios, que el 42 % de la población ha tomado en el último año según la OCU: el consumidor quiere saber qué se toma, en qué cantidad y con qué respaldo.

“La gente ya no compra un complemento por el nombre bonito del frasco. Le da la vuelta y lo lee. Nuestro trabajo es que, cuando lo hagan, encuentren números claros y no promesas”, explica Endika Montiel, nutricionista de Synsera Labs.

El problema no es que no se lea la etiqueta, sino que no siempre se sabe interpretarla. Miligramos por cápsula o por toma, extractos con porcentajes o proporciones, mezclas con un único peso total: la información está ahí, pero escrita en un lenguaje técnico que favorece las comparaciones engañosas. Dos productos con los mismos ingredientes en la lista pueden ser muy distintos en lo que realmente aportan. Para ayudar a distinguirlos, los tres cofundadores de Synsera Labs han reunido las preguntas que se hacen ellos mismos al revisar una fórmula y las han convertido en cinco comprobaciones que cualquiera puede hacer en el lineal o en la web antes de comprar.

Cinco claves para leer la etiqueta de un complemento

  1.  Busca la cantidad de cada ingrediente, no solo la lista. Que un ingrediente aparezca en la etiqueta no dice nada si no figura cuánto lleva. Fíjate también en si la cantidad es por cápsula o por dosis diaria: “200 mg” puede ser la mitad de lo que parece si la toma diaria es de una cápsula y no de dos. “Una fórmula con quince ingredientes no es más completa que una con siete; muchas veces solo significa que cada uno va en una cantidad testimonial, puesta para que luzca en el envase”, explica Endika Montiel.

  2.  Cuidado con los “complejos propietarios”. Aparecen en la etiqueta como “mezcla”, “blend” o “complejo” seguido de un único peso total, por ejemplo “Complejo herbal 500 mg” con seis plantas dentro. Es una práctica legal, pero impide saber si cada ingrediente está en una cantidad relevante o si casi todo el peso corresponde al más barato. Si un ingrediente es el reclamo del producto, su cantidad debería figurar por separado.

  3.  Extracto estandarizado no es lo mismo que polvo de planta. El polvo de planta es la hoja o la raíz molida, y su contenido en compuestos activos varía de un lote a otro. Un extracto estandarizado garantiza un porcentaje fijo de su compuesto de referencia y la etiqueta lo indica así: “extracto de romero estandarizado al 6 % en ácido rosmarínico”. “Si solo pone ‘extracto’ sin porcentaje, o una proporción del tipo 10:1, no sabes cuánto compuesto activo hay realmente”, señala Alejandro Pérez. En MYCOR, por ejemplo, el romero aporta 24 mg de ácido rosmarínico al día y el agracejo, 388 mg de berberina.

  4.  Mira la pauta y la duración. Un complemento fiable dice cuántas cápsulas tomar, en qué momento del día, si con comida o en ayunas y durante cuánto tiempo. La normativa obliga a indicar la dosis diaria recomendada y a advertir de que no debe superarse, así que si eso falta, es mala señal. “La constancia es lo que da sentido a una rutina de complementos. Una pauta clara, con un principio y un final, ayuda a cumplirla y también a saber cuándo parar o consultar”, apunta Juan Bola.

  5.  Lee el apartado de precauciones. El apartado de advertencias dice si el producto interacciona con otros complementos o con medicación, si es compatible con el embarazo y la lactancia, a partir de qué edad se puede tomar, qué alérgenos contiene y si la cápsula es apta para veganos. Y una última señal de alarma: en la UE, un complemento alimenticio no puede prometer que previene, trata o cura una enfermedad. Si la etiqueta o la web lo hacen, desconfía

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas o videos vistos). Puedes obtener más información y configurar sus preferencias.

Configurar cookies

Por favor, activa las que quieras aceptar y desactiva de las siguientes las que quieras rechazar. Puedes activar/desactivar todas a la vez clicando en Aceptar/Rechazar todas las cookies.

Aceptar/rechazar todas
Cookies Analíticas

Cookies que guardan información no personal para registrar información estadística sobre las visitas realizadas a la web.

Cookies de Marketing

Cookies necesarias para determinadas acciones de marketing, incluyendo visualización de vídeos provenientes de plataformas como Youtube, Vimeo, etc. y publicidad de terceros.

Cookies de Redes Sociales

Cookies relacionadas con mostrar información provenientes de redes sociales o para compartir contenidos de la web en redes sociales.