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Nuria López, CEO y fundadora de Kuka&Chic, nos desvela como experta en cosmética y tras años investigando la ciencia detrás del cuidado facial, las tendencias de skincare que marcarán 2026.
Todo lo que te voy a contar en este artículo no son modas pasajeras, sino protocolos respaldados por la dermocosmética que realmente funcionan.
La mayor revolución no está en los productos que usas, sino en cómo los aplicas. Muchas clientas me dicen: "tengo estos productos pero no veo resultados". El problema está en el orden. La vitamina C necesita pH ácido para penetrar, por eso debe aplicarse sobre piel limpia. El ácido hialurónico después, sellando esa hidratación. Este protocolo es esencial para multiplicar los beneficios de cada activo sin que interfieran entre sí.
Los alfahidroxiácidos (AHAs) son el paso que muchas rutinas ignoran y que marca toda la diferencia. No basta con hidratar sobre células muertas: hay que eliminarlas primero. Los AHAs penetran disolviendo esas uniones, acelerando la renovación celular y permitiendo que la vitamina C o el retinol lleguen donde deben actuar. La clave está en personalizar la frecuencia: desde dos noches semanales para pieles sensibles hasta cuatro para pieles con tendencia acneica.
La vitamina C no solo ilumina, estimula la síntesis de colágeno desde dentro. Cuando la combinamos con péptidos bioactivos como el Dipalmitoyl Hydroxyproline, creamos una sinergia que transforma la estructura cutánea a nivel profundo. Esta es la tendencia que responde a lo que todas buscamos: no solo hidratar superficialmente, sino conseguir resultados antiedad visibles y duraderos.
Lo repito constantemente: puedes aplicar todos los activos del mundo, pero sin protector solar SPF 50+ cada mañana, tu piel seguirá envejeciendo. Los rayos UVA atraviesan nubes y ventanas. Además, activos como los AHAs aumentan la fotosensibilidad, haciendo la fotoprotección aún más crucial. Este es el paso más importante de cualquier rutina diurna.
El ácido hialurónico evoluciona en 2026 con formulaciones que combinan diferentes pesos moleculares. El de alto peso forma una película protectora en superficie, el medio penetra en capas intermedias y el bajo llega a lo profundo creando ese efecto relleno que difumina las líneas finas. Esta hidratación tridimensional mantiene la piel tersa todo el día y crea una base perfecta para el maquillaje.
Durante el día, la piel necesita protección: antioxidantes que neutralicen radicales libres, hidratación y fotoprotección. Por la noche, mientras duermes, la piel se repara y regenera. Es el momento de aplicar activos renovadores: exfoliación química, péptidos estimuladores de colágeno y formulaciones reparadoras. Aprovechar esta ventana biológica es la diferencia entre una rutina básica y una transformación real.
Ya no hablamos de rutinas para "mayores de 40" o "piel joven". En 2026, la personalización se basa en necesidades reales: nivel de hidratación, manchas, firmeza, textura o sensibilidad. Una mujer de 35 años con manchas solares necesita un protocolo distinto a una de 50 con piel firme pero deshidratada. Esta adaptabilidad democratiza el acceso a resultados profesionales desde casa.
Por ejemplo, los protocolos express que combinan exfoliación, vitamina C y activos tensores proporcionan luminosidad y efecto lifting inmediato. Son la solución perfecta antes de eventos importantes: piel radiante y base perfecta para maquillaje en pocas horas. No sustituyen las rutinas diarias, las complementan cuando necesitas que tu piel esté impecable.
Yo creo firmemente en que el futuro del skincare está en la inteligencia, no en la cantidad. Estas tendencias tienen algo en común: todas están fundamentadas en ciencia dermocosmética. No se trata de acumular productos, sino de aplicar los activos correctos en el orden adecuado, respetando los ritmos biológicos y personalizando según tu piel. Cuando entiendes cómo funciona tu piel y qué necesita en cada momento, el cuidado facial deja de ser una obligación para convertirse en un ritual placentero con resultados que se ven y se sienten. Como siempre digo: no es magia, es ciencia aplicada con inteligencia.