Empresas Premium
La compañía ha liderado esta iniciativa de investigación industrial, financiada por el CDTI, que ha permitido desarrollar nuevos productos con un mayor respaldo científico y de seguridad. El uso de modelos predictivos de bioeficiencia permite anticipar la eficacia y seguridad de los alimentos funcionales desde las primeras fases de desarrollo. La incorporación de ingredientes bioactivos, como probióticos, refuerza la seguridad de los productos y su impacto en el sistema inmune.
Laboratorios Ordesa ha presentado, en el marco de Alimentaria 2026, los avances del proyecto PROTECCIÓN, una iniciativa de investigación colaborativa orientada a mejorar la bioeficiencia, la seguridad y la eficacia de los alimentos funcionales dirigidos al sistema inmune, en un contexto en el que la evidencia científica y la calidad de los ingredientes resultan cada vez más determinantes para responder a las nuevas demandas nutricionales de la población.
La presentación ha corrido a cargo del Dr. José Antonio Moreno, del Departamento Médico de Laboratorios Ordesa, quien ha detallado los principales resultados del proyecto y su impacto en el desarrollo de nuevos productos, destacando especialmente la aplicación de modelos predictivos y nuevas herramientas tecnológicas para optimizar tanto el diseño como el procesado de alimentos funcionales.
Alimentaria 2026, celebrada del 23 al 26 de marzo en el recinto Gran Vía de Fira de Barcelona, reúne a empresas, centros de investigación y expertos internacionales en innovación alimentaria en uno de los principales encuentros globales del sector. En esta edición conmemora, además su 50 aniversario, reforzando su papel como plataforma estratégica para impulsar la innovación, la internacionalización y la competitividad de la industria alimentaria.
La feria ha puesto el foco en ámbitos como la seguridad alimentaria, la alimentación funcional y las nuevas tendencias en nutrición, consolidándose como un espacio clave para presentar soluciones científicas avanzadas capaces de dar respuesta a los retos actuales del sector, especialmente en lo que respecta al desarrollo de productos más seguros, eficaces y adaptados a las necesidades de diferentes grupos de población.
Durante su intervención, el Dr. Moreno ha explicado cómo el proyecto PROTECCIÓN ha permitido avanzar de forma significativa en el diseño de alimentos más seguros y eficaces mediante la incorporación de herramientas de nueva generación, como los Modelos Predictivos de Bioeficiencia Alimentaria (MPBA), que integran bioinformática, tecnologías ómicas y modelos preclínicos de alto rendimiento para evaluar el potencial funcional de los ingredientes.
“El avance clave es que hoy podemos anticipar, mediante estos modelos predictivos y validación experimental, cómo va a comportarse un ingrediente antes de incorporarlo a un producto, lo que nos permite mejorar de forma significativa su perfil de seguridad y su eficacia desde las fases más tempranas del desarrollo”, ha detallado el Dr. Moreno.
Estos modelos permiten optimizar la composición y los procesos tecnológicos de los alimentos, facilitando una toma de decisiones más precisa en el diseño de los productos y reduciendo la incertidumbre asociada a su comportamiento en el organismo, en un enfoque que combina el potencial nutricional de los ingredientes con su bioactividad y su interacción con el sistema inmune.
El proyecto PROTECCIÓN ha sido liderado por Laboratorios Ordesa en el marco de la convocatoria CIEN del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), organismo público empresarial dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación que financia proyectos de I+D empresarial de alto impacto y promueve la colaboración entre compañías y centros de investigación.
La iniciativa ha contado con la participación de un consorcio de siete empresas del sector alimentario, junto con centros tecnológicos y universidades, con el objetivo de desarrollar una estrategia innovadora que permita racionalizar y optimizar la relación entre coste y eficacia en el desarrollo de alimentos funcionales, mediante el uso de modelos predictivos y herramientas analíticas avanzadas.
Este enfoque colaborativo ha permitido compartir conocimiento, datos y capacidades tecnológicas para avanzar en la validación de nuevas alternativas proteicas y compuestos bioactivos, consolidando un modelo de innovación abierta que refuerza la competitividad del sector y acelera la transferencia de resultados a la práctica industrial.
«Gracias a este proyecto hemos podido integrar herramientas predictivas en el proceso de desarrollo, lo que reduce la incertidumbre y permite tomar decisiones más informadas, optimizando tanto la eficacia como la seguridad de los productos finales», ha señalado el Dr. Moreno Muñoz.
Uno de los principales logros del proyecto ha sido su capacidad de trasladar los resultados de la investigación al desarrollo de productos comerciales, permitiendo a Laboratorios Ordesa avanzar en nuevas soluciones con un mayor respaldo científico. En concreto, el proyecto ha contribuido al desarrollo de una fórmula infantil funcionalizada ya disponible en el mercado desde 2023, así como a la reformulación de su gama comercial Blemil Optimum Evolution, cuya actualización se ha lanzado en 2026, incorporando avances derivados de los modelos predictivos desarrollados.
Además, los resultados han permitido generar nuevas soluciones basadas en fuentes alternativas de proteína orientadas a población mayor e identificar péptidos bioactivos con impacto en la inmunidad, que están siendo evaluados en el marco de estudios clínicos, reforzando la base científica de los productos desarrollados.
Estos avances no solo han permitido mejorar la calidad y eficacia de los productos, sino también optimizar los procesos de investigación y desarrollo, reduciendo costes y tiempos gracias a la implementación de modelos predictivos que permiten anticipar el comportamiento de los ingredientes antes de su aplicación industrial.
Laboratorios Ordesa ha subrayado durante la sesión su compromiso con la mejora continua de la seguridad de sus productos en un entorno en el que la exigencia regulatoria y las expectativas de los consumidores son cada vez mayores, lo que obliga a integrar estándares científicos más elevados en todo el proceso de desarrollo.
En este sentido, la compañía trabaja de forma constante incorporando innovación tecnológica, evidencia científica y procesos de validación rigurosos, con el objetivo de garantizar productos seguros y eficaces para la población. “El riesgo cero no existe, pero nuestro compromiso es avanzar constantemente para minimizarlo, incorporando innovación y conocimiento científico en cada uno de nuestros productos”, ha concluido el Dr. Moreno Muñoz.